Las extensiones de pestañas pueden ser bastante caras debido al elevado coste de los productos y servicios necesarios para su aplicación.
¿Por qué son tan caras las extensiones de pestañas?
El precio de las extensiones de pestañas puede oscilar entre 30 y más de 200 dólares, dependiendo del tipo de pestañas utilizadas, el tiempo que se tarde en aplicarlas y otros factores. El principal motivo por el que las extensiones de pestañas son tan caras es que requieren mucha experiencia y habilidad por parte del técnico que las aplica. No es tarea fácil colocar con precisión cada pestaña individual en el ojo de una persona sin causarle daños ni molestias.
Aplicar extensiones de pestañas requiere mucha experiencia y habilidad
El proceso de aplicación de las extensiones de pestañas requiere mucha destreza por parte de la técnica que las realiza y, para adquirirla, tiene que hacer un curso de extensiones de pestañas, que suele ser muy caro. No sólo deben tener conocimientos sobre los distintos tipos de pestañas (como las clásicas o las de volumen), sino que también deben ser capaces de colocar con precisión cada pestaña individual en el ojo de una persona sin causarle ningún daño ni molestia. Además, los técnicos deben asegurarse de que se toman todas las precauciones de seguridad necesarias durante la aplicación para evitar cualquier daño potencial a los ojos o la piel de los clientes mientras llevan su nuevo juego de pestañas. Además, deben tomarse las medidas sanitarias adecuadas antes y después de cada sesión para garantizar la seguridad del cliente y la longevidad del producto. Esto incluye esterilizar las pinzas, las bandejas de pestañas y las pestañas entre usos con una solución desinfectante de grado médico aprobada por la normativa de Sanidad.
Aplicar extensiones de pestañas lleva mucho tiempo
Otro factor que influye en el precio de las extensiones de pestañas es el tiempo que tarda el técnico en aplicarlas correctamente. Dependiendo del tipo que se ponga (por ejemplo, pestañas clásicas o pestañas de volumen), pueden requerir entre 1 y 3 horas por sesión de aplicación, a veces incluso más si se aplican varios juegos. Las extensiones de pestañas volumen ruso requieren más tiempo y, por tanto, cuestan más. Además, cada extensión debe fijarse cuidadosamente una a una con pinzas o herramientas especializadas, como pistolas de pegamento. Este proceso puede llevar bastante más tiempo que la simple aplicación de la máscara o la tira de pestañas, que no requieren ninguna herramienta especial. Por eso es comprensible que algunos salones cobren un suplemento en función del tiempo que pasen los técnicos trabajando en las pestañas.

Seguros, licencias y registros
Es importante que todo salón que ofrezca servicios de extensiones de pestañas cuente con una cobertura de seguro adecuada por si algo sale mal durante una sesión de aplicación (por ejemplo, daños causados por una técnica inadecuada). Además, la mayoría de los estados/provincias exigen que las empresas que prestan estos servicios obtengan licencias y registros antes de poder operar legalmente. Esto añade costes adicionales a unos tratamientos ya de por sí caros, que luego repercuten en los clientes que quieren un servicio de calidad sin arriesgar su seguridad. Por último, dado que muchos salones ofrecen descuentos cuando los clientes compran varios conjuntos (en lugar de pagar el precio completo cada vez), asegúrese de informarse sobre las posibles oportunidades de ahorro antes de reservar una cita con un establecimiento determinado: podría ahorrarle dinero a largo plazo.
Productos y equipos
Además del tiempo y los conocimientos necesarios para aplicar con éxito las extensiones de pestañas, también hay que tener en cuenta el coste de los productos y el equipo necesarios. Las extensiones de pestañas suelen fabricarse con materiales sintéticos como el visón, la seda o la imitación de visón, que pueden resultar bastante caros según el tipo que se adquiera. El pegamento utilizado para fijarlas está especialmente formulado para extensiones de pestañas y debe aplicarse con precisión para garantizar una fijación segura. Esto significa que los salones tienen que invertir en pistolas encoladoras de alta calidad, que conllevan sus propios costes.